Hola Papá
Por Exal Orella Sabes, Había olvidado lo difícil que es hablar contigo, bien sea por una u otra razón, entablar un buen diálogo es quedarme viendo al viento esperando una respuesta, que ya sabemos no me darás. En ocasiones veo tu itinerario y es fácil notar como no tienes tiempo, ni siquiera para reposar un poco, que vas a escucharme con mis problemas de escuela, de trabajo, de amigos, de novias, de economía, de enfermedad, incluso de deporte, ni siquiera sabes que me gusta, como porque debería acercarme a ti a consultarte algo personal. Muchas veces te oigo hablar, dices cosas muy interesantes, la herramienta, los cortes, las perforaciones, los trucos de mecánica, los secretos del excel, las lecturas pasadas, los amoríos extraños, incluso hablas del abuelo, de tus hermanos, de tu distante trabajo… hasta de dios, y me doy cuenta que también eres humano como yo. Te veo levantarte muy temprano, a veces con jornadas dobles, con la misma ropa, pero eso si, los zapatos bien...